La Provincia de Buenos Aires avanza en Generación Distribuida Comunitaria

La Provincia de Buenos Aires dio un paso relevante en el camino hacia un sistema energético más participativo y descentralizado con la aprobación del Reglamento de Generación Distribuida Comunitaria. Este nuevo marco normativo habilita esquemas en los que múltiples usuarios pueden asociarse para generar energía renovable y compartir los beneficios de su inyección a la red eléctrica.
Se trata de un avance esperado por el sector, que acerca a la provincia a modelos ya implementados en otras regiones, donde la energía solar comunitaria se consolida como una herramienta clave para ampliar el acceso a las energías renovables.
¿Qué es la Generación Distribuida Comunitaria?
La Generación Distribuida Comunitaria permite que dos o más usuarios, ubicados dentro del área de una misma distribuidora, se agrupen para desarrollar un proyecto de generación renovable —principalmente solar— y repartir los beneficios económicos derivados de la energía inyectada a la red.
Este esquema es especialmente relevante para usuarios que no cuentan con el espacio físico, la infraestructura o las condiciones técnicas necesarias para instalar generación propia en sus instalaciones, pero que igualmente desean participar de la transición energética.
Principales puntos del nuevo reglamento
El reglamento aprobado introduce definiciones y procedimientos que le dan mayor previsibilidad a este tipo de proyectos:
Reconocimiento formal de la GD comunitaria
Se establece un marco legal específico que habilita la generación compartida y la asignación de beneficios económicos entre los distintos participantes del proyecto.
Definición de roles y responsabilidades
Se incorpora la figura del Usuario Generador Comunitario Titular (UGC-T), quien actúa como responsable frente a la distribuidora, centralizando la gestión contractual, técnica y administrativa del proyecto comunitario.
Procedimiento técnico y contractual
El reglamento detalla las etapas necesarias para la implementación: estudios de factibilidad, condiciones de conexión, medición bidireccional, esquemas de contratación y la valorización de los excedentes de energía en función del costo evitado.
Los desafíos de la implementación
Si bien el avance normativo es significativo, el próximo paso será clave: que las distribuidoras y la autoridad de aplicación definan y publiquen los procedimientos administrativos, formularios y tiempos de gestión necesarios para que los proyectos de Generación Distribuida Comunitaria puedan registrarse y conectarse de forma ágil y previsible.
La experiencia indica que la claridad operativa es determinante para que este tipo de esquemas pueda escalar y convertirse en una alternativa real para usuarios residenciales, comerciales e industriales.
Una oportunidad para la solar comunitaria
La aprobación de este reglamento representa una gran oportunidad para el desarrollo de la energía solar comunitaria en la Provincia de Buenos Aires, ampliando el alcance de la generación distribuida y promoviendo modelos más colaborativos de producción energética.
Desde Efergía, seguimos de cerca estos cambios regulatorios para acompañar a nuestros clientes en el diseño, evaluación e implementación de proyectos de Generación Distribuida Comunitaria, aportando soluciones técnicas y estratégicas adaptadas a este nuevo escenario.